Nala sacó adelante a sus pequeños con todo el amor del mundo. Fue una madre ejemplar, entregada y dulce con sus bebés hasta el último momento. Ahora que ya han crecido, le toca a ella. Nala está esterilizada, sana y lista para vivir, por fin, una vida que sea solo suya. Sin más embarazos, sin más abandono, sin más sufrimiento.